Las Fuerzas Armadas perpetradores y reproductores de la violencia de género

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Foto de la Tte. Quitana tomado por la periodista Noelia Diaz Esquivel

Las Fuerzas Armadas del Paraguay, tienen en su historial -aparte del sostenimiento de una larga dictadura militar, la del Gral. Stroessner (1954 -1989)-, varios hechos de corrupción, violación de derechos humanos por parte de componentes de sus filas castrenses y en casi la mayoría de esos casos impera la impunidad.

(Por Vidal Acevedo)

Una de las instituciones más importantes de las Fuerzas Armadas es la Academia Militar “Francisco Solano Lopez”, lugar donde se forman profesionalmente los militares en un proceso de 4 años.

Esta institución fue creada el 23 de junio de 1915 como escuela militar y en 1948 pasó a ser colegio militar.

Desde el año 1995 se denomina Academia Militar (ACADEMIL) y en convenio con la Universidad Católica “Ntra. Sra. de la Asunción”, se homologan carreras universitarias de las que egresan licenciados y licenciadas en Ciencias Militares.

En el año 2002, la Academia Militar autorizó el ingreso de mujeres como cadetes, egresando la primera promoción militar femenina en el año 2006.

En el artículo 129 de la C.N. del servicio militar expresa en uno de sus párrafos que “las mujeres no prestarán servicio militar sino como auxiliares, en caso de necesidad, durante conflicto armado internacional”.

87 años después de la creación de la ACADEMIL, las fuerzas armadas permitió el ingreso de mujeres a la carrera militar, sin embargo esto dio lugar a varios hechos de abusos, tanto físicos como sexuales hacia las mismas.

Haciendo un historial de abusos desde el ingreso de las mujeres a la Academil, en el informe de Derechos Humanos de la Codehupy (Cordinadora de Derechos Humanos del Paraguay) se menciona “que durante la visita que realizaron legisladores a dicha institución, ante denuncias de acoso sexual recibieron testimos de parte de afectadas sobre la inconducta de oficiales de altos rangos y que, incluso, algunas de ellas abandonaron la carrera militar y debieron provocarse abortos”.(Informe Derechos Humanos en Paraguay, año 2006, Codehupy, pág. 377).

Dos años después se registra otro caso: “La víctima es una cadete del 4to.año y tiene como supuestos responsables a seis cadetes y como cómplice a una mujer cadete; el hecho ocurrió durante el receso de semana santa. La víctima fue alcoholizada y sedada, siendo el delito de violación cometido y registrado mediante filmación de los hechos, en estado de total indefensión de la misma”. (Informe Derechos Humanos en Paraguay, año 2008, pág. 320.)

“En marzo del 2013 el cadete Joel Sala y las cadetes Cindy Fleitas y Cecilia López, fueron agredidos/as a machetazos por un cadete del 4to año.” (Informe Derechos Humanos en Paraguay, año 2013, pág. 517).

Teniendo como antecedentes de abusos contra mujeres, estos hechos ocurridos en la principal casa de instrucción de profesionales militares y de seguro de otros muchos casos más que no salen a luz, por las características de la lógica militar, el caso de la Teniente Coronel Quinteros, no es casual ni fortuito, sino forma parte de un patrón de conducta, donde se siguen reforzando los valores del patriarcado, del autoritarismo, la sumisión, la obediencia ciega y el machismo.

A pesar de que las Fuerzas Armadas, desde el año 2002, admitió a las mujeres en sus filas, sigue siendo una institución patriarcal machista y que reproduce la violencia basada en el género, violando los stándares de derechos humanos a los que el Paraguay está obligado a cumplir.

Publicado en el Primer boletín del 2017 del Serpaj Py (Año 6 número 18).