Las Fuerzas Armadas violan el derecho de las mujeres a la maternidad

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El caso de la Teniente Coronel Carmen Quinteros viene a desnudar la situación de vulneración de derechos de las mujeres y niños que aún persiste en el ámbito en las Fuerzas Armadas en Paraguay. La mujer se encuentra en periodo de lactancia y, por lo tanto, las Fuerzas Armadas están obligadas a cumplir, sin ningún tipo de trabas, lo que dispone la ley 5508/15 de Promoción, protección de la maternidad y apoyo a la lactancia materna.

(Por Elba Núñez de Cladem Paraguay para el Serpaj Paraguay)
Esta ley dispone claramente en su artículo 14 que “se concederá a las madres trabajadoras, un permiso al día de 90 (noventa) minutos para amamantar a sus hijos durante los primeros 6 (seis) meses, los cuales podrán ser usufructuados por la madre, de la forma en que ella estime conveniente, en función a las necesidades del niño, computados desde el primer día de reintegro al trabajo después del permiso de maternidad; pudiendo extenderse dicho permiso según indicación médica, desde los 7 (siete) meses incluso hasta 24 (veinticuatro) meses de edad que en este caso será de 60 (sesenta) minutos al día. Dicho permiso será considerado como período trabajado, con goce de salario”. Esta ley agrega que: “…el empleador dará el tiempo necesario a la madre trabajadora en su empleo, para realizar la extracción de la leche materna, para lo cual brindará las condiciones necesarias y contará con una sala de lactancia”. Contempla incluso aumentar el tiempo cuando se trate de partos múltiples.

Que las Fuerzas Armadas esté obligando a la Teniente Coronel a realizar guardias de más de 24 horas o prohibirle que el niño o la niña pueda ir a su espacio de trabajo para alimentarse, en sí ya revela una clara violación de derechos humanos tanto de la propia Teniente Coronel Carmen Quinteros en cuanto a su derecho a la maternidad, como también al derecho de la niña o del niño en cuestión.

Esta situación deja al descubierto una doble violación de derechos, en primer lugar muestra que las Fuerzas Armadas siguen naturalizando y reproduciendo la violencia de género y la discriminación hacia las mujeres que se encuentran en servicio activo, a pesar de las obligaciones que tiene el Estado paraguayo en esta materia. Adicionalmente, adopta represalias contra la Teniente procesándola por indisciplina al reclamar la restitución de su derecho conculcado.

En segundo lugar, y lo que hace a la cuestión de fondo, esta situación muestra que las Fuerzas Armadas aún se imponen como un poder fáctico en el Paraguay e incumple de manera arbitraria las leyes y los estándares de derechos humanos vigentrs de las mujeres e incluso pone en jaque al Estado de derecho.

Las Fuerzas Armadas no están por encima de las leyes, y las resoluciones emanadas del fuero judicial que lo obliga a restituir el derecho conculcado, deben ser cumplidas de inmediato.

Finalmente, tanto el Ministerio de la Mujer como los mecanismos institucionales de derechos humanos de todos los poderes del Estado, incluyendo la Secretaría de Género de la Corte Suprema de Justicia, deberían tomar intervención en este caso y urgir al mismo Horacio Cartes, en su calidad de Comandante en Jefe, que inmediatamente cese la persecución contra la Teniente Coronel Carmen Quinteros, que se le restituyan los derechos conculcados y se le ofrezca a ella, y a todas las mujeres en servicio activo, todas las debidas garantías para gozar de su derecho a la maternidad, sin ningún tipo de obstáculos.

Publicado en el Primer boletín del 2017 del Serpaj Py (Año 6 número 18).

 

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