Taller de protección de defensoras y defensores de DD. HH.

0
143

Fue el martes 3 y el miércoles 4 de octubre en Asunción y en Horqueta arrancó hoy y cierra mañana sábado 7 de octubre. Estos talleres tienen por objetivos que las personas comprendan y se sumen al trabajo sobre protección, que sigan avanzando en identificar las posibles amenazas, apropiarse de herramientas para enfrentarlas e identificar impactos psicosociales del contexto y su gestión.

En Horqueta participaron más de 35 personas provenientes de organizaciones como: OCRC, OCN, OZAE, Asociación Kuña Aty, Santo Domingo, Comité Primavera Poty, Jóvenes de la Escuela Popular de Comunicación Campesina, Coordinadora de Organizaciones Campesinas de Concepción, CCDA, COCANOR, FENAES Regional

Como resultado esperan cerrar un protocolo para mitigar amenazas, que recoja contenido como: qué hacen, cómo lo hacen y la seguridad de las personas que van a terreno a trabajar

Organizado por el Serpaj, desarrollado por el Colectivo ANSUR, y apoyado por Misereor

En Asunción 23 personas de organizaciones contrapartes de Misereor y Pan para el Mundo: Base Is, Conapi, Ceija, Serpaj. También de pastorales sociales del interior como Caazapá, Alto Paraná.

El contexto en el que se pensó el desarrollo de estos talleres
En julio de este año se realizó una jornada para prever estos espacios y entender el contexto en que se mueven las y los defensores de derechos humanos, sobre todo en el norte del país.

De este encuentro, salió que “el norte es una zona peligrosa, la presencia militar no ofrece seguridad y estamos regresando a etapas vividas durante la dictadura. Quién quiere despertar conciencia vuelve a ser controlado y perseguido”.

Hay represión desde el gobierno con violencia física, pero también tiene una estrategia que busca la división de las organizaciones creando desconfianzas y buscando que se pierda la identidad campesina. “No podemos ser campesinos porque no se nos quiere, no podemos ser horqueteños o concepcioneros porque dicen que somos del EPP”.

El sistema educativo también cumple el papel de “vaciar y negar la identidad”.
El gobierno busca copar, acabar, confundir a las organizaciones campesinas, con programas y proyectos que llegan fácilmente y de manera especial a la gente joven por la falta de formación. “El sistema “decabeza” todo a través de proyectos que además ocasionan la pérdida de identidad campesina”.

Con la mayor presencia de militares en la zona norte, hubo un aumento de los delitos comunes, hay robos, secuestros y violaciones de DD. HH. También está la presencia de paramilitares y el EPP que complica el contexto. A estos grupos armados el sistema los usa de acuerdo con su conveniencia.

El centro de los problemas es el modelo de desarrollo que impone el Estado paraguayo, con los agronegocios, la mecanización y los monocultivos. Es un sistema injusto que genera violaciones a los DD. HH., al medio ambiente, que busca que la gente del campo salga de sus tierras, que no cuida la salud, ni la vida.

Consideramos que el “centro del sistema económico debería ser la persona, no el mercado o el dinero”, y que hay una lucha entre la idea de tener “Tierra para explotar versus tierra para relacionarse”

“La lucha por el territorio es la lucha por la identidad y la cultura frente a lo que viene”.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here