Julio, 30 de 2014
Ayer, martes 29 de julio, una comitiva de representantes de organizaciones de derechos humanos y médicos fue de visita a la comunidad Huber Dure- distrito de Curuguaty, dpto. de Canindeyu, para entrevistarse con la población afectada por la muerte de dos niñas Adela y Adelaida días atrás. Además en esa comunidad se registraron al menos 12 niños, niñas y más de una docena de adultos con afecciones similares. La delegación estuvo conformada por: Marcial Gómez de la Federación Nacional Campesina, FNC; la senadora Esperanza Martínez y el senador Pedro Santa Cruz; las doctoras pediatras Stela Benítez y María Luisa Macchi, Inés Franceschelli y Jorge González por Base Investigaciones Sociales; Adriana Lugo por DIAKONIA; Liz Torres del Servicio Paz y Justicia; el Ing. Agrónomo Víctor Benítez de la Red Ambientalista y Carla Caballero, comunicadora. Las y los visitantes fueron hasta el Núcleo 6 (al cual pertenecen las niñas fallecidas). Y mantuvieron una reunión general con referentes provenientes de cada núcleo además de entrevistas individuales con las familias afectadas directamente. Expresaron varias motivaciones para esa visita, entre otras: la predisposición en acompañar a la comunidad en las denuncias y exigencias en relación al caso, exigir el esclarecimiento y la investigación exhaustiva. ¿Hubo fumigación, se puede descartar? El ingeniero Víctor Benítez, parte de la comitiva, estuvo desde la mañana recorriendo la zona afectada y las plantaciones que la rodean, luego de lo que observó expuso una serie de elementos que sirven para sugerir acciones ante la fiscalía. Entre los datos que menciona se destacan:
Ante estas evidencias la comitiva sugiere
La presentación inmediata de un pedido de intervención de la fiscalía con la supervisión de referentes de la FNC para realizar: análisis vegetal de los cultivos existentes en la zona mencionada, análisis de agua, análisis de suelo para verificar si no hubo uso de carbamato u otro tipo de tóxico.
Además de solicitar la planilla de registro de pulverizaciones y aplicación de tóxicos en fecha 16 y 17 de julio, fecha en que los pobladores refieren haber percibido en el ambiente.
La intervención debe ser con urgencia considerando que las evidencias pueden desaparecer en menos de 8 días, más aún si se suceden lluvias importantes en la zona afectada, mencionaron. Pobladores recordaron que entre el 16 y el 17 de julio, sintieron en el ambiente un polvo blanco que era arrastrado por el viento.
Las doctoras observaron
Stela Benítez y María Luisa Macchi, ambas médicas pediatras, mencionaron que las intoxicaciones pueden ser agudas y crónicas. Y resaltaron dos puntos: