El Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos (PLANEDH) -una construcción participativa a lo largo de distintas administraciones- se encuentra en un escenario tirante de oportunidades y amenazas: recambio de autoridades, el planteamiento de una necesaria mirada crítica de la reforma educativa y un presidente electo que propone el Servicio Militar Obligatorio (SMO) como respuesta a problemas sociales.
Esa educación debe posibilitar la creatividad, el despliegue del ser, de la dimensión humana, de las potencialidades de lo que las y los jóvenes quieren hacer.Una medida que implica coerción para solucionar un problema básico de incumplimiento de derechos, no es una respuesta razonable; es sacarse la responsabilidad como Estado de cumplir el rol que debe: organizar la vida de tal manera que todas las personas puedan vivir bien, tener sus necesidades básicas satisfechas y poder desplegarse como seres humanos. En suma: que puedan gozar de sus derechos. Cómo es la escuela hoy y cómo debería ser La educación que necesitan las y los jóvenes debe provenir de un proceso educativo en el que dé gusto, en el que sientan que aprenden, que son actores y que les sirve para algo. Una educación que responda a las necesidades y realidades de las y los jóvenes tendría que promover que sean protagonistas y reconocidos como tales; debería orientarse a propiciar, promover y valorar la participación, la autonomía, la toma de decisiones; todos estos son aspectos bastantes lejanos de lo que en general hoy la escuela secundaria ofrece. Si miramos la escuela hoy, vemos aún realidades como la exigencia de la memorización, la práctica de “llenar horas” o de cumplir con el currículum, sin importar si los chicos aprenden o no. Un ejemplo es el modo en que se enseña educación cívica que más que una cuestión de libros, formal y memorista, debería ser una vivencia desde la vida cotidiana en el aula. De ese modo no se está propiciando ni la participación, ni la reflexión crítica, ni el protagonismo de los jóvenes en su propio proceso educativo que es lo que tiene que hacer una educación sustentada en derechos humanos. No podemos pensar en un solo modelo de educación para todos los jóvenes Lo primero que debemos reconocer cuando pensamos en la educación que se necesita en el país, es contemplar la diversidad de las personas que van a ser parte de esos procesos educativos. No es lo mismo ser joven en Arroyito que en Asunción, no es lo mismo ser mujer joven en Hugua Ñandu que en Encarnación. Una educación en derechos humanos (EDH) es la respuesta, lo cual no significa enseñar qué es un derecho humano, sino concebirla como tal y que debe ser garantizada a todas las personas a lo largo de toda la vida. Debemos hacernos las preguntas ¿qué significa que una joven de Arroyito, de 16 años tenga garantizado su derecho a la educación? ¿De qué manera debe ser la educación de una chica de 14 años en Hugua Ñandu o en Horqueta que realmente propicie la apertura a otros derechos?
La garantía del derecho a la educación es una puerta para todos los demás derechosCuando un joven dice: “La educación es una mierda porque no te enseña a desarrollar tus talentos”, ¿Qué hay detrás de esa frase? Está la queja, el S.O.S. de que la propuesta educativa que reciben no responde a su realidad, a sus necesidades y –sobre todo y tal vez lo más grave-a desplegar las posibilidades que tendrían esos y esas jóvenes si fuera una educación pertinente, cuya base, orientación y horizonte son los derechos humanos. La expectativa con respecto al PLANEDH La posibilidad de inserción del PLANEDH en el sistema educativo es que quienes asuman el ministerio reconozcan el camino andado de varios años, con distintos gobiernos, y ministros y ministras; y que es valorado por los propios equipos internos del MEC. La expectativa es que pueda tener acogida desde las nuevas autoridades del ministerio. Si realmente se pone el foco –como se dice en los discursos- en que la educación es un derecho humano, es imposible no pensar en una EDH. Asumirla como política pública en educación, evidenciará compromiso de las autoridades en construir la posibilidad de que las personas accedan a sus derechos, y sobre todo, en promover la construcción de una cultura de derechos humanos y de convivencia respetuosa, tolerante y solidaria. --------------------------------- Investigaciones del Serpaj para descarga relacionadas al tema: Relaciones entre Autoritarismo y Educación en el Paraguay 1968-2012. Volumen I Relaciones entre Autoritarismo y Educación en el Paraguay 1869-2012. Volumen II Relaciones entre Autoritarismo y Educación en el Paraguay 1869-2012. Volumen III