“Estamos abiertos y queremos construir con el MEC una mejor educación, una de calidad”. Esto afirmó Carlos Spinzi, vocero de la Federación Nacional de Estudiantes Secundario. Este gremio se encuentra llevando a cabo el Agosto Estudiantil y la próxima actividad será la presentación de una carta de compromiso que entregarán al Ejecutivo y al Parlamento.
Por su parte, la Unión Nacional de Centros de Estudiantes (Unepy) sigue organizando paro-debates, exigiendo la entrega de libros de texto desde febrero y para todos los años. Y los alumnos de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción” tomaron la institución como medida de rechazo a la destitución del ex decano José Antonio Galeano.
[caption id="attachment_5284" align="alignnone" width="1024"]
Foto: #retomauca[/caption]
En principio, las demandas de los estudiantes apuntan al orden de las cosas: 7% para la educación, que lleguen los textos, que el ex decano sea repuesto… pero es más probable que la respuesta de las autoridades educativas no deba formularse desde el plano de las cosas pedidas. También son puntuales y son lo mínimo que es preciso hacer; sin embargo, y como ocurre con toda demanda, aqui es preciso escuchar desde otro lugar y así prestar atención a aquello que insiste y que se sostiene en la lucha de los estudiantes.
Urge que el MEC y las autoridades de la UCA, se jueguen por otro gesto que tiene que ver más con un modo de estar presente en las demandas planteadas. Y esto es un arte: cómo estar presente y al mismo tiempo encontrar la distancia necesaria para hacerse cargo de la crueldad de lo real, crueldad que en este caso asume los perfiles de algo que se denomina crisis educativa, o derrumbe de lo educativo que no se resuelve muy aceleradamente disponiendo de fondos para construir mejores escuelas o gestionando logísticas que permitan que los materiales didácticos lleguen a tiempo…o que el ex decano sea repuesto en su cargo.
“Queremos construir con el MEC”, dice Carlos Spinzi y a su modo los estudiantes universitarios también aluden a la necesidad de asumir colectivamente ese acto poético – en el sentido original de la creación – que derive en otra escuela, otra universidad. Para ello será necesario acercarse a la demanda de los estudiantes no como aquello que perturba, impide, desordena lo instituido sino como posibilidad de un acontecimiento pedagógico en cuyo seno se potencien los pensares y sentires diversos acerca de esa educación buscada y cuyos trazos pueden aún estar en sus iniciales bocetos.
[caption id="attachment_5285" align="alignnone" width="960"]
Fotos: fanpage FENAES[/caption]
No es prolongando la tensión, jugándose con el tiempo de aguante de los estudiantes a fin de obligarlos a adaptarse a lo que ya existe que vendrá esa educación buscada. Lo presente es cruel pero como se afirma puede distinguirse “en la noche el brillo de las luciérnagas”.
Justamente lo que los estudiantes señalan es que ser contemporáneo no es sinónimo de coincidencia plena con el propio tiempo y menos estar adaptado al mismo. Pero para acoger la propuesta de ellos habrá que escuchar lo que nos dicen ciertos versos del poeta Ramiro Domínguez: “Qué te parece si probamos / hablarnos el uno al otro / con menos viento / y con más calor. / Qué te parece / si ganamos tiempo / y acercamos el oído / al corazón”.
(*) Este texto corresponde al editorial del segundo boletín de información y análisis editado por el Serpaj Paraguay este año 2017.
Foto de portada: fanpage FENAES