Junio, 24 de 2015
Paralelamente a los preparativos de la visita del Papa Francisco, los pobladores del Bañado Norte se hallan en pie de resistencia ante el avance de las aguas y la demanda de asistencia que les permita permanecer en la zona. Esta es la realidad del Bañado en Asunción, de Norte a Sur y viceversa, una situación que se repite todos los años, que mueve a los pobladores de un lugar a otro, en medio de carencias y urgencias. “No queremos salir; nos queremos quedar porque contamos con refugios históricos”, sostiene María García, coordinadora de CODECO Paraguay (Coordinadora de Defensa Comunitaria) sobre las alternativas que se plantea en la asistencia a los damnificados desde las instituciones de gobierno que, en general, no tienen en cuenta un aspecto radicalmente relevante: el arraigo y su sistema de sobrevivencia. García recuerda que ante los síntomas de la inundación, con las primeras familias afectadas, llegó una orden: “todas las personas debíamos ir a los cuarteles militares para ser asistidas”, sin embargo se opusieron porque “acá tenemos las escuelas de nuestros hijos y nuestro día a día laboral”. Es oportuno señalar en este sentido, que la mayoría de los pobladores de la zona se dedica a trabajos informales como el reciclaje de basura, entre otras changas aledañas. Lo mismo en relación a la cobertura de un puesto de salud que aunque insuficiente para la demanda en calidad y cantidad de atención que existe, sale al paso de forma más inmediata.
La CODECO realiza un seguimiento de la entrega de materiales para la construcción de las viviendas de emergencia y otras ayudas, de modo a garantizar que llegue a todas las familias, evitando que se produzca el lamentable antecedente de la injerencia política con sus prácticas prebendarias y clientelistas.Las instituciones con las que deben mantener un contacto permanente son la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y el Consejo Municipal de Emergencias y Desastres de Asunción (COMUEDA).
Docentes de la escuela Fe y Alegría de la comunidad Caacupemi.
Conviene advertir que dentro de este contexto de una grave como reiterada emergencia, sea cual fuere la alternativa de abordaje estatal sobre las implicancias de asistencia requeridas, debe necesariamente procurarse desde un enfoque de dignidad y derechos humanos considerando que se trata de una parte de la ciudadanía asuncena vulnerada sistemáticamente por políticas públicas excluyentes, en vistas a la búsqueda responsable de una solución integral definitiva para con su problemática estructural.
Desde el Servicio Paz y Justicia Paraguay seguiremos acompañando el proceso de organización de los pobladores por la defensa de los derechos de los y las habitantes del Bañado.
Ahora, los y las pobladores esperan al Papa y en medio de semejante ajetreo siguen su lucha de sobrevivencia.