“No somos incivilizados. Estoy a favor de las manifestaciones, pero todo en el marco del respeto, de respetar a los demás ciudadanos; y bueno, ya no somos cavernícolas, no podemos salir a las calles con palos a golpear y a amenazar, a quemar autos, a quemar el Congreso, eso a mí me da vergüenza como paraguaya y eso debe acabar”, dijo textualmente la ministra de Hacienda, Lea Giménez, refiriéndose a los campesinos que el 10 de agosto cumplieron 30 días de resistencia en Asunción.
DESCARGAR SEGUNDO BOLETÍN DE INFORMACIÓN Y ANÁLISIS DEL AÑO 2017Sobre los palos, el colectivo #EnSusZapatos publicó el testimonio de Elizabeth G., una comunicadora hija de campesinos. “Recuerdo que aprendí a leer y a escribir con palitos. En mi escuela, no teníamos cuaderno en el primer grado y teníamos un área grande para escribir en la tierra. Ahora que lo recuerdo me tiene mucho sentido. También jugábamos a hacer casitas con los palos, a hacer letras y formas con los palos. Mi “maestra vakara’y” –que no fue a la universidad ni nada de eso- era muy capa porque recuerdo que nos mandaba a hacer gua’u como comunidades... los cuadrados, los triángulos, los círculos. Los círculos lo hacían los niños con más paciencia, porque debían juntar muchos palos pequeños...porque los palos grandes entorpecían porque sobresalían y no lograban armar la forma”. Los palos que sostienen las y los campesinos, con el puño en alto, son símbolo de este histórico grupo de necesidades históricamente desatendidas. La foto corresponde a una acción simbólica en la Plaza de Armas. También recordaron Ángel Cardozo, fallecido durante las movilizaciones. Foto de portada: FOTOCICLO (*) Publicado en el segundo boletín de información y análisis editado por el Serpaj Paraguay este año 2017.