Octubre, 21 de 2013
Para el uruguayo Raúl Zibechi, analista de la realidad social y política y de los movimientos sociales en la región, es cuestión de observar fríamente el modelo productivo para entender que los campesinos son echados de sus tierras, que prácticamente se los fumiga para echarlos del lugar donde están y que para eso es necesario militarizar. Es ahí donde las dos dinámicas aparecen juntas: el extractivismo y la militarización. (parte de una entrevista concedida al Serpaj Paraguay)
Zibechi vino a Paraguay invitado para participar de los seminarios Ñamoseke Monsanto y Políticas de seguridad, recursos naturales y criminalización de las luchas sociales, el 16 y 17 de octubre respectivamente. Se detuvo a hablar de los temas fundamentales que preocupan a las organizaciones sociales en nuestro país.
Según su análisis, el modelo extractivo funciona cuando lleva ganancias a las multinacionales y empobrece al campesinado o, directamente, lo expulsa de la tierra a la periferia de las grandes ciudades.
¿Extractivismo?
Lo que llamamos modelo extractivista lo explica como un modelo de expropiación, apropiación de lo que llamamos bienes comunes, es decir el agua, la biodiversidad, la tierra, los bienes naturales. Zibechi explicó en la entrevista concedida que esos bienes naturales se sobreutilizan para producir mercancías: la soja, en otros casos minería, o diversos productos. Dijo que no importa tanto el producto o la mercancía final, sino el proceso y el proceso es una apropiación de todos esos bienes comunes.
Dijo que podemos, incluso, llamarlo robo, porque no se pagan impuestos o no se paga el agua que se contamina, porque se sobreutilizan plaguicidas y las personas, la tierra y las fuentes de agua quedan inutilizadas. Entonces, se está apropiando, utilizando y desperdiciando de un bien común.
“Para robarte, yo te tengo que someter, porque nadie se deja robar ni depredar pacíficamente. Entonces, para poder robarte tengo que militarizar, para poder robarle a un pueblo entero tengo que utilizar a la policía, a las FF.AA.”. Además destacó el uso del miedo que puede ser de diferentes maneras, puede ser a través de la militarización directa, leyes que criminalizan al que se niega a aceptar eso, o a través de guerras de baja intensidad o de uso de paramilitares.
“Entonces, como el modelo es de robo y apropiación se necesita de esa militarización, por eso decimos que no se puede entender la militarización como una maldad de un gobernante o de un partido o de un Estado sino en relación con un modelo productivo”, dijo.
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