Octubre, 2 de 2015
El Relator Especial sobre el derecho a la salud de la Organización de las Naciones Unidas, Dainius Pūras, se interiorizó de la situación del acceso a la salud de las pobladoras y pobladores de las zonas ribereñas de Asunción, en una reunión realizada el lunes 28 de septiembre con representantes de la Coordinadora de Defensa Comunitaria (CODECO) y la Coordinadora General de Organizaciones Sociales y Comunitarias de los Bañados (COBAÑADOS), con el acompañamiento del Servicio Paz y Justicia Paraguay. El encuentro se llevó a cabo en la escuela Santa Cruz de la Asociación Fe y Alegría, en el Bañado Norte, donde hubo una participación mayoritariamente de mujeres, referentes de las organizaciones, quienes describieron las falencias que soporta la comunidad en materia de garantía del derecho a la salud de calidad. La directora de la escuela, Selva Miranda, dio la bienvenida al Relator de la ONU, acompañado por los responsables de la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de esta instancia internacional en Paraguay. María García, por la Codeco y Cobañados, tuvo a su cargo la descripción de la realidad del acceso a la salud en los bañados donde prima –según sostuvo- el manejo prebendario y discriminatorio en la atención. “La historia de nuestro puesto de salud es un reflejo palpable del manejo prebendario y clientelar de bienes del Estado. En julio del año pasado hubo un claro intento de apropiarse de su predio e instalaciones con fines políticos partidarios, en coincidencia con el cumpleaños del Presidente de la República. Gracias a la presión y gestiones de la comunidad organizada se logró recuperarlo para el funcionamiento al cual se debe”, refirió. Igualmente, señaló que la Unidad de Salud Familiar de San Juan es al mismo tiempo un Puesto de Salud. “En su rol de UFS funciona hace 2 años, mientras que como Puesto de Salud desde 24 años. Actualmente, por causa de la falta de una política pública y asignación presupuestaria de acuerdo a lo que las garantías para el goce del derecho a la salud demandan, funciona más como un Puesto de Salud (asistencia directa) que como una Unidad de Salud Familiar (promoción y prevención)”, apuntó. Se citaron como vulneraciones más resaltante del derecho a la salud en época de inundación: la ausencia de una intervención del Estado a tiempo y forma preservando la integridad de las personas, es de las más acuciantes; se adolece de un protocolo adecuado destinado a prevenir y contener de modo integral, una debida articulación con capacidad de respuesta efectiva entre los organismos estatales involucrados (Secretaría de Emergencia Nacional, Ministerio de Salud, Municipio) es prácticamente nula; la práctica del clientelismo político sobre el fin último y primero de recursos provenientes del sistema de emergencia estatal montado durante estas circunstancias. Así también, fue planteada la carencia de la debida provista de agua potable para más del 80% de la población así como la inexistencia de un sistema de desagüe cloacal en la zona, con todas las problemáticas derivadas de estos graves faltantes, entre otros. Estela Vázquez, del Bañado Norte, y Griselda Ortellado, del Bañado Sur, coincidieron en resaltar el trabajo comunitario por la defensa del derecho al acceso a la salud. “Defendemos nuestros derechos porque se juega con la necesidad de la gente”, dijeron que lo que se observa es un asistencialismo oportunista y no una garantía plena del derecho a la salud. Durante las diversas intervenciones de las pobladoras y pobladores asistentes se abordaron situaciones de vulneración de derechos en casos de niñas, niños y adolescentes, mujeres embarazadas, personas adultas mayores, con discapacidad, así como las de pacientes con enfermedades crónicas o frente a los cuadros de desnutrición existentes, señalándose al respecto, no obstante los avances dados, lo referente a la implementación parcial o inadecuada de los programas nacionales específicos habilitados. Tras la exposición de las pobladoras, el Relator Especial de la ONU, Dainius Pūras, las alentó a seguir trabajando por la organización comunitaria, elogió la constancia y el compromiso que demuestran en la defensa de sus derechos en los bañados de Asunción. Cabe recordar que el derecho a la salud es un derecho inclusivo, entendiéndose no solo por cuidados médicos a tiempo y apropiados, pero también los determinantes subyacentes de la salud, tales como el acceso a agua y saneamiento adecuado, a condiciones saludables de entorno laboral y medioambiente, y a acceso a educación relacionada con temas de la salud, incluida la salud sexual y reproductiva. El Relator del derecho a la salud tiene – entre otros- como mandato: reunir, solicitar, recibir e intercambiar información de todas las fuentes pertinentes, incluidos los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales y las organizaciones no gubernamentales, sobre el ejercicio efectivo del derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, así como las políticas destinadas a alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio relacionados con la salud. A esta reunión en la escuela Santa Cruz siguió un recorrido por la zona, visitando la escuela Caacupemi, el puesto de salud y dispensario médico, a fin de observar las condiciones de vida de la población.