Nuestra Historia

El Servicio Paz y Justicia en América Latina (SERPAJ AL), nace en 1974 como propuesta de transformación social desde la “no violencia activa”. Conforma una red de secretariados latinoamericanos y posee estatuto consultivo ante las Naciones Unidas (ECOSOC y UNESCO). SERPAJ AL se define como una entidad pacifista de inspiración cristiana, ecuménica y humanista que promueve la no violencia activa como forma de vida, como método de acción liberadora, de fuerza moral y política para la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

En Paraguay el grupo Pro-SERPAJ se conformó en 1988 buscando un espacio de reflexión y acción en torno a la no violencia activa, como respuesta a la violencia institucionalizada de la dictadura stronista. Fue reconocido oficialmente como secretariado nacional en 1990 por la Asamblea General del SERPAJ AL realizada en Río de Janeiro. El SERPAJ-PY como parte del SERPAJ-AL, tiene los mismos derechos y obligaciones establecidos en sus Estatutos, y asume sus principios, objetivos y líneas de acción continentales.

En 1992 se inscriben los Estatutos Sociales del SERPAJ-PY donde adopta la forma de una sociedad civil sin fines de lucro. Establece que como organización es independiente de toda organización confesional religiosa, así como guarda independencia ante los partidos y movimientos políticos. Podrá coordinar acciones conjuntas para el cumplimiento de sus objetivos con organizaciones y movimiento sociales, no gubernamentales, oficiales, nacionales e internacionales.

Entre sus fines y objetivos está la promoción del respeto y la vigencia de los Derechos Humanos por medio de la no violencia activa, en opción preferencial por los pobres para contribuir así con la liberación del pueblo paraguayo y latinoamericano tanto de sus dominaciones internas como externas.

Los Estatutos del SERPAJ-PY establecen como objetivos específicos, la educación del pueblo en sus derechos humanos; el apoyo y promoción de luchas no violentas en demanda de los derechos de los sectores marginados; la promoción de la solidaridad internacional en favor de la justicia; el desarrollo y promoción de una mística no violenta activa a favor de la justicia y la liberación de los pueblos: trabajar por una cultura de paz basada en la justicia, por un mundo sin opresores ni oprimidos.